Palabras al Cierre
“Hay ciertos momentos en este extraño y complejo asunto que llamamos vida en los que el hombre considera a todo el universo como una enorme broma, aunque sólo muy vagamente discierna su gracia y llega a más que sospechar que la broma no es a expensas de nadie más que de él mismo.”
Encontré este párrafo preciso en el libro que leo por estos días y lo juzgo irreemplazable para iniciar esta última entrada en el Blog Revive. Eso sí, yo podría agregar que cuando en esa broma, que es caos, te das cuenta de la perfección subsistente en el todo, ese es el momento en el que puedes sonreír y ver la claridad del cielo. No antes.
Estas son mis primera ideas para dar por concluido formalmente lo que fue el “Grupo Pastoral Revive”, un grupo que soñó e hizo soñar y que fue fuerza y sentido para muchas personas: jóvenes y adultos, hombres y mujeres a lo largo de sus casi 14 años de existencia. No lo hice antes por asuntos legales pero hoy a través de esos buenos amigos que siempre quedan, extiendo estas palabras para cerrar oficialmente lo que fue esta aventura utilizando este blog-bitácora de lo que, año a año, se vivió esta historia.
Desde su fundación, que no fue más que la mano de Dios en lo que llamamos azar, vi sonreír y crecer a grandes personas y en ello crecí yo también. Como señalaba en el escrito de la celebración de los 10 años de existencia; este fue un viaje que no me habría perdido… aún con las peores consecuencias.
Porque creo que lo malo que puedes recibir de algunas personas no borra, ni podría borrar lo vivido… lo compartido… lo soñado… lo sonreído… lo llorado…
Una de las fuerzas que siempre quisimos promover en Revive fue crear una conciencia de FAMILIA en donde practicáramos la experiencia de amar y en ella la capacidad de hablar, de enfrentar, de conversar, de aclarar, de dialogar, de superar todo obstáculo que se presenta en la vida diaria y con mayor razón en las peores circunstancias… ser capaz de perdonar y seguir adelante… Porque para los que lo hemos vivido, es en los peores momentos de esta broma llamada vida cuando aprecias el valor de este modo “distinto” de vivir.
Y es así que nunca dejas de aprender…
Nunca dejas de madurar…
Y cuando te haces consciente de ello… Nunca dejas de sonreír…
En el lugar donde me encuentro he podido decantar muchos de estos pensamientos.
Uno de ellos es con respecto al amor. Tantas veces hablamos de él en infinitos retiros, jornadas y reuniones. Tantas veces lo usamos para tratarnos entre nosotros. Pero mi último aprendizaje de ello lo he tomado aquí, al ver en tantas “madres” su INCONDICIONAL AMOR. Ufff… Un amor que es devoto y que sobrepasa lo que haya cometido el hijo o hija, un amor que confía, abraza, espera, cree y que en fin… perdona.
Cuando ves esto, es imposible no pensar en las palabras de San Pablo:
Y cuando eres capaz de llevar tu “te amo” cotidiano; esas dos simples palabras, a un plano más allá del sentimiento pasajero y transformarlo a actos tan radicales como los que una madre es capaz por un hijo, pues tu amor se hace real y es capaz de transformar tu vida… y en ti, al mundo...

Y si miras con detención en los telones de tus recuerdos, comprobarás que este mismo mensaje siempre estuvo ahí… con nosotros… en lo alto… presidiendo todas nuestras actividades… en la sonrisa de aquel que nos llamó a cada uno por nuestro nombre para “ir y ver”…
Ese es mi deseo para cada uno que fue parte de ese “Sueño Revive” que tanto amé.
Lamento profundamente un despertar tan abrupto…
No es este el espacio ni el momento para ser escuchado pero confío que habrá tiempo de decir lo que aún falta.
Porque a pesar de todo sigo creyendo que nada es por equivocación…
Y al menos por mi parte, mi historia se sigue escribiendo…
Sé que la de cada uno de ustedes también…
Y estoy seguro que así… en la diáspora de lo vivido…
Esta historia jamás dejará de escribirse…
Por eso no puedo terminar estas letras sin una advertencia a cualquiera que cegado por sentimientos oscuros pierda de vista el equilibrio de su juicio. Revive no es y nunca fue sólo su coordinador. Nadie que estuvo allí podría de verdad creer eso. Revive fue algo absolutamente más allá. Es la razón por la cual alguien te invitó a participar… O es la razón por la cual te quedaste por tanto tiempo… Es la razón por la cual puedes considerar y llamar a alguien que conociste allí: “familia” sin que lo sea…
En el intento por terminar con la persona, también se busca destruir lo que representó. Magistral venganza.
Por eso para la tranquilidad popular, al menos por el momento, la persona ya es cenizas. Pero cuando en la ceguera de la embestida personal arrastras al fuego a lo que fue el Grupo Revive, hasta llegar a llamarlo “secta” simplemente traicionas una parte de tu vida… y cuando lo haces te traicionas a ti mismo.
Dejando a un lado esto, la última palabra para hacer que Revive descanse finalmente en paz, en cada uno de los que fuimos parte de él, es GRACIAS. A Dios quien nos guio hacia él y en él y a cada uno de los que en su momento lo hicieron existir. Gracias Infinitas…
Hay tanto más por decir, preguntar, responder, conversar, contar, compartir… pero por ahora sólo creo que faltan las palabras y el deseo del Libro de Números para cada uno de nosotros…
Siempre…
Víctor
PS: Firmaría como solía hacerlo con el “honorífico título de supremo” pero he descubierto, no sin asombro, que algunos han perdido un poco el sentido de humor que tanto nos caracterizaba. Lamentable trasto. Hay que tomarse en serio a Mercedes Sosa: es verdad que todo cambia… Pero si le ponen atención a la canción, verán que hay algo que no cambia…
H. Melville, Moby Dick, Cap. XLIX
Encontré este párrafo preciso en el libro que leo por estos días y lo juzgo irreemplazable para iniciar esta última entrada en el Blog Revive. Eso sí, yo podría agregar que cuando en esa broma, que es caos, te das cuenta de la perfección subsistente en el todo, ese es el momento en el que puedes sonreír y ver la claridad del cielo. No antes.
Estas son mis primera ideas para dar por concluido formalmente lo que fue el “Grupo Pastoral Revive”, un grupo que soñó e hizo soñar y que fue fuerza y sentido para muchas personas: jóvenes y adultos, hombres y mujeres a lo largo de sus casi 14 años de existencia. No lo hice antes por asuntos legales pero hoy a través de esos buenos amigos que siempre quedan, extiendo estas palabras para cerrar oficialmente lo que fue esta aventura utilizando este blog-bitácora de lo que, año a año, se vivió esta historia.
Desde su fundación, que no fue más que la mano de Dios en lo que llamamos azar, vi sonreír y crecer a grandes personas y en ello crecí yo también. Como señalaba en el escrito de la celebración de los 10 años de existencia; este fue un viaje que no me habría perdido… aún con las peores consecuencias.
Porque creo que lo malo que puedes recibir de algunas personas no borra, ni podría borrar lo vivido… lo compartido… lo soñado… lo sonreído… lo llorado…
Una de las fuerzas que siempre quisimos promover en Revive fue crear una conciencia de FAMILIA en donde practicáramos la experiencia de amar y en ella la capacidad de hablar, de enfrentar, de conversar, de aclarar, de dialogar, de superar todo obstáculo que se presenta en la vida diaria y con mayor razón en las peores circunstancias… ser capaz de perdonar y seguir adelante… Porque para los que lo hemos vivido, es en los peores momentos de esta broma llamada vida cuando aprecias el valor de este modo “distinto” de vivir.
Y es así que nunca dejas de aprender…
Nunca dejas de madurar…
Y cuando te haces consciente de ello… Nunca dejas de sonreír…
En el lugar donde me encuentro he podido decantar muchos de estos pensamientos.
Uno de ellos es con respecto al amor. Tantas veces hablamos de él en infinitos retiros, jornadas y reuniones. Tantas veces lo usamos para tratarnos entre nosotros. Pero mi último aprendizaje de ello lo he tomado aquí, al ver en tantas “madres” su INCONDICIONAL AMOR. Ufff… Un amor que es devoto y que sobrepasa lo que haya cometido el hijo o hija, un amor que confía, abraza, espera, cree y que en fin… perdona.
Cuando ves esto, es imposible no pensar en las palabras de San Pablo:
“El tener amor es saber soportarlo todo, es ser bondadoso, es no tener envidia, ni ser presumido, ni orgulloso, ni grosero, ni egoísta; es no enojarse ni guardar rencor, es no alegrarse de las injusticias, sino de la verdad. El amor todo lo sufre, todo lo espera, todo lo soporta.”
(1 Cor 13, 4-8)
Y cuando eres capaz de llevar tu “te amo” cotidiano; esas dos simples palabras, a un plano más allá del sentimiento pasajero y transformarlo a actos tan radicales como los que una madre es capaz por un hijo, pues tu amor se hace real y es capaz de transformar tu vida… y en ti, al mundo...

Y si miras con detención en los telones de tus recuerdos, comprobarás que este mismo mensaje siempre estuvo ahí… con nosotros… en lo alto… presidiendo todas nuestras actividades… en la sonrisa de aquel que nos llamó a cada uno por nuestro nombre para “ir y ver”…
Ese es mi deseo para cada uno que fue parte de ese “Sueño Revive” que tanto amé.
Lamento profundamente un despertar tan abrupto…
No es este el espacio ni el momento para ser escuchado pero confío que habrá tiempo de decir lo que aún falta.
Porque a pesar de todo sigo creyendo que nada es por equivocación…
Y al menos por mi parte, mi historia se sigue escribiendo…
Sé que la de cada uno de ustedes también…
Y estoy seguro que así… en la diáspora de lo vivido…
Esta historia jamás dejará de escribirse…
Por eso no puedo terminar estas letras sin una advertencia a cualquiera que cegado por sentimientos oscuros pierda de vista el equilibrio de su juicio. Revive no es y nunca fue sólo su coordinador. Nadie que estuvo allí podría de verdad creer eso. Revive fue algo absolutamente más allá. Es la razón por la cual alguien te invitó a participar… O es la razón por la cual te quedaste por tanto tiempo… Es la razón por la cual puedes considerar y llamar a alguien que conociste allí: “familia” sin que lo sea…
En el intento por terminar con la persona, también se busca destruir lo que representó. Magistral venganza.
Por eso para la tranquilidad popular, al menos por el momento, la persona ya es cenizas. Pero cuando en la ceguera de la embestida personal arrastras al fuego a lo que fue el Grupo Revive, hasta llegar a llamarlo “secta” simplemente traicionas una parte de tu vida… y cuando lo haces te traicionas a ti mismo.
Dejando a un lado esto, la última palabra para hacer que Revive descanse finalmente en paz, en cada uno de los que fuimos parte de él, es GRACIAS. A Dios quien nos guio hacia él y en él y a cada uno de los que en su momento lo hicieron existir. Gracias Infinitas…
Hay tanto más por decir, preguntar, responder, conversar, contar, compartir… pero por ahora sólo creo que faltan las palabras y el deseo del Libro de Números para cada uno de nosotros…
“Que el Señor nos bendiga y nos cuide,
que nos mire con alegría y nos muestre su bondad;
que el Señor nos mire con amor y nos conceda la paz”
Siempre…
Víctor
PS: Firmaría como solía hacerlo con el “honorífico título de supremo” pero he descubierto, no sin asombro, que algunos han perdido un poco el sentido de humor que tanto nos caracterizaba. Lamentable trasto. Hay que tomarse en serio a Mercedes Sosa: es verdad que todo cambia… Pero si le ponen atención a la canción, verán que hay algo que no cambia…
