Grupo Pastoral Revive

Podría decirse que somos un grupo de soñadores; que a nuestra manera somos parte de un sueño que lleva ya más de dos mil años... La verdad es que somos amigos que buscando ser amados: encontramos AMOR... nos transformamos en hermanos... nos hicimos hijos de ese Amor... ************************************ VEN A SOÑAR JUNTO A NOSOTROS *********************************** Parroquia San José Obrero - Rancagua - Chile / revive_rancagua@hotmail.com

Monday, September 24, 2007

Otro compartir

Sinceramente parezco un niño. Quien me viese probablemente se reiría de mí. Luego de haberle sacado fotos, ahora lo dejo sentado frente a mí... junto a mis casettes... mirándome... y yo mirándole a él...

Le acomodo su brazo para que se luzca en una posición más natural... y así parece que me acompaña mientras escribo estas letras. Incluso pareciera que en algún momento pudiese hablarme...

Le tomo otra foto y decido dejar de escribir lo que escribía, para cambiar mi pensamiento y mis ideas a estas que se me vienen ahora...

Y surge así un compartir... quizás no de la profundidad de la de Lucas, pero sí de mucha emoción...

Pero no motivado por la fiebre de la película...

Viene desde hace muchos años atrás... de cuando...
a ver...

¿Cómo decirlo sin quedar tan mal...?

De cuando en el Moisés Mussa no teníamos corbata propia del colegio, aunque sí usábamos la insignia actual...
fines de los ochentas creo...

Los Transformers estaban de moda y junto a mis amigos, soñábamos con ellos... y cuando para navidad aparecieron “de verdad” fue la sensación y el deseo de todos nosotros el poder jugar con ellos y “transformarlos” de verdad... con nuestras manos... frente a nosotros...

Grandes tiendas como las de ahora no habían en ese tiempo.
Santiago era la respuesta si querías buscar algo tan nuevo como los “Transformers” de Hasbro. De esos que frotabas el signo y brillaba.

Pero donde menos lo esperábamos llegaron una partida de varios de los más importantes. Megatrón, Bumblebee y otros estaban tras la vitrina de esa pequeña librería a pasos de O’Carrol con San Martín...

¡Y tan cerca de nuestro colegio! Y allí... entre ellos... en su caja “nueva” y en la parte de arriba de la estantería, estaba el gran Optimus Prime... en su forma de “camión” podíamos imaginarlo cómo sería transformado.

Nunca fui un alumno brillante, por lo que no podía exigir mucho. Mis logros “extraescolares” no eran suficientes para convencer a mamá que los aproximadamente 25.000 pesos que costaba en aquellos entonces eran de veras el regalo que yo más quería en el mundo. Ja... no sólo porque sería de una el “compañero más querido y envidiado del curso”, sino porque ERA EL LIDER DE LOS AUTOBOTS... el que les ponía el orden, el sabio, el bacán (en ese tiempo escribíamos “bacán” correctamente) y el que la llevaba dentro de la serie...

Así, todos los días el salir del colegio se convirtió en una peregrinación siendo sagrado a la salida visitar devotamente a Megatrón... o al deportivo ese que no recuerdo cómo se llamaba...
Pero yo iba para ver a Optimus...

A contemplarlo...
A adorarlo...
A soñarlo...
A sufrirlo...

Recuerdo haber llegado a la casa cada día
esperando poder ir a verle al día siguiente...

Y el tiempo pasó... un día lo sacaron de la vitrina... “algún estúpido debe haberlo comprado” me explicaba a mí mismo. Hum... ja... más de algún deseo negro de envidia... “Que se le caiga... que se le rompa... que se lo roben...” ¡Que malo! Pero esa frustración debía escapar por algún lado...

Pero pareciera que a diferencia de mis compañeros... yo no lo superé... ja... ¿Será una de mis primeras trancas? Probablemente sí... pero necesitaba algunas para poderme sentir humano y superarlas con el tiempo... (je je je)

Y llegué a la enseñanza media...
Y no olvidaba haber tenido mi sueño detrás de un vidrio, a menos de dos metros de mí y no haberlo logrado hacer mío...

Y en mi tiempo de estudios superiores... hum... la cosa no cambió... siempre recordaba con tristeza el soñar cada tarde haber transformado con mis manos ese “juguete” que cada mediodía podía ver con mis ojos mas no tocar.

Por eso al comenzar a trabajar, decidí buscarlo... fui a Santiago... lo busqué... y no lo encontré...

Y aunque encontré cosas interesantes, no encontré ”ese” Optimus que yo conocí en mi niñez... Aprendí que el que buscaba era Optimus Prime G1 (generación uno) y que los que se venden hoy son Armada y otras nuevas generaciones...

Un día le encontré por Internet en E-Bay... un gringo lo vendía... el mismo que yo conocí en esa Librería... la misma caja... así mismo... modalidad camión como le veía cada día... pero en averiguar, costos, envíos, modos de pago, compras al extranjero... la oferta pasó...

Y surgió un drama inesperado... Me sentía afligido de andar en la búsqueda de “una tontera”. Ciertamente que la plata no tenía nada que ver en esto... sino de ver que un “juguete” aún me quitaba el sueño, me cuestionaba... (¿tranca?)

Dejé de buscar...

Desistí...

Y avancé en mi vida...

Mas no olvidé...

Y así... desde la enseñanza media que he venido compartiendo esta experiencia de un deseo de niñez no cumplido (¿Tranca?) con mis amigos... experiencia que hasta hace poco seguía siendo un recuerdo, que aunque no doloroso: frustrante.

Y en el retorno de las cosas antiguas... el retorno también de los “Transformers” en la película de Michael Bay...

Un nuevo Optimus... más estilizado... más moderno... y aunque Optimus... no “mi” Optimus.

Pero sin que yo supiera... alguien inteligente de Hasbro decidió sacar una partida de “Optimus G1”. No en la misma caja... no en la modalidad camión... pero el mismo Optimus... “mi” Optimus...

Repito yo no sabía...

Pero dos de mis amigos sí...

Amigos que me escucharon compartir esta experiencia (¿tranca?) en algún momento de nuestra amistad. Carolina y Huevoduro se toparon con este, “mi” Optimus y decidieron no contarme de él... sino traerlo a mí y juntarnos después de tantos años...

Y eligiendo el mejor día posible para ello... EL DÍA DEL NIÑO, me dieron la sorpresa... Sí... Optimus Prime en mis manos... y luego del lento proceso de desarmar sólo la caja... vino el tomarlo en mis manos... sentirlo... ¿Cuántos años habían pasado?

Carolina y Huevo me miraban... Fernando y Sbh estaban también... y aunque sabían lo que significaba, ninguno de ellos podía sentir lo que había en mi corazón... Aún estaba confundido porque aunque era él... no estaba como lo recordaba (caja, modalidad, etc) pero sí... Sí era Él... no había duda...

Y vino el proceso de TRANSFORMARLO...

Sí!!!
A camión!!!

Pero fue un LENTO PROCESO...

No era tan fácil como había imaginado...

Todos participamos y dimos ideas...

Y luego de una hora y algo...

¡¡¡fue Camión...!!!
¡¡¡y luego Robot...!!!

Y hoy llevamos alrededor de un mes juntos...
(¿tranca?)

A ratos me quedo mirándole... y me sonrío...
AHÍ ESTÁ...
No en una vitrina...
No lejos de mí...

Por eso pido a mis compadres me avisen de su visita... porque cuando llega mi ahijado: AHÍ NO ESTÁ...

Ja... que malo...
Espero pronto lea este compartir y me comprenda...

Y ahora mientras lo transformaba nuevamente a Robot... le tomé fotos... (¿tranca aún?)
pensaba en todo lo que escribí ahora...

Y lo escribí...

Pero algo más surge...

Y no menos importante...

Este sueño de mi niñez fue completado gracias a este otro SUEÑO...

Este sueño que hace que dos personas que nada tienen que ver conmigo, o preocuparse de algo así de mi persona... hayan tomado mis palabras y mis sentimientos y los hayan hecho suyos...

Y me hayan regalado sin merecerlo, ni buscarlo una experiencia inolvidable... que me ha cerrado un capítulo de mi vida, que aunque tan trivial y casi banal... tan significativo de mi historia personal... (¿Tranca?)

Y eso sin contar con lo “poco barato” que debe haber salido... (los antiguos saben que evito ciertas palabras...) (¿tranca?)

Gracias de verdad amigos...
Carolina, Eduardo (Huevo)
Sé que los tiempos no están para regalos así...
Su regalo motivó todo este compartir...
Hoy llegué de la pega y me puse a jugar...
Como quise hacerlo hace tantos años...
Nada me lo impide...
Les agradezco por ello...

Y Optimus... “mi” Optimus me mira escribir...
Y les agradece también el habernos reunido...

Ja...
Soy feliz por muchas cosas hoy...
Le doy gracias al Flaco por ellas...
Por vivir en este sueño donde la gente hace cosas así sólo por hacer feliz al otro...
Por hacerme realidad uno de mis sueños sueño...
Por regalarme amigos como los que tengo...

Por mostrarme TU AMOR

GRACIAS

Y gracias a ustedes por escucharme (leerme)
Y darse el tiempo de leer este compartir y no sólo ver los monitos
Como lamentablemente hacen algunos de mis hijos...
Pero les estoy enseñando...
Ja...

Gracias de verdad amigos...

Víctor

Nota: Eduardo... Compadre... escribiendo me di cuenta de que varias veces surgió en este compartir la palabra “tranca” como una idea fija que se apodera de mi mente sin cesar; la cual vuelvo recurrente, que provoca una ausencia parcial de lucidez causando en mí una obsesión por esta idea fija... ¿Será necesaria una hora para mí...?
¿¿¿???

0 Comments:

Post a Comment

Subscribe to Post Comments [Atom]

<< Home