Desde las sombras
Las sombras saben que un año de vida es un regalo inigualable. Desde las profundidades de su mundo silencioso ellas sienten, en lo más oscuro de su ser-sombra, una alegría misteriosa; el inicio de un nuevo año es para toda sombra un momento para reunir vigor e ilusión y así seguir acompañando el caminar de “su persona”. Sin embargo para las sombras nosotros somos lo imaginario y lo fugaz, ellas viven arrojadas en su universo sombrío/mítico/místico y nosotros somos sus adjuntos.
El pasado año nuevo, bañadas por la luz de tres velas y
media, dos sombras conversaban, quiero algo diferente- se confesaban - voy a comenzar mejor; así será más fácil seguir y terminar bien. Definitivamente el año pasado no fue mi mejor año. Éste será distinto.
Aun me extraña que las sombras tuvieran deseos o propósitos propios.
Es más, conjeturo que cuando las sombras se acarician y se besan, nosotros compartimos su amor. Tal vez las sombras también son capaces de recibir amor.
Quizá para ellas la vida también es demasiado breve, y quizá también se propongan metas o delirantes sueños. Pensaba eso cuando sentí la sombra del Flaco, cálida y benevolente: pero ya no habían dos sombras sino una…
Entendí que sería bueno desempolvar mi fe, esa fe arrumbada, llena de ceniza y poner un poco más de oración, de cielo azul o aire puro en mi jornada diaria.
SBalmaceda
Awante Revive!
Dedicado al Pablo Bravo por su pasado cumpleaños! ! ! !
